Así lo establece la "Nueva doctrina de inteligencia nacional" publicada el martes en el Boletín Oficial que explica cuáles serán las atribuciones del organismo creado por ley en febrero en reemplazo de la vieja y cuestionada Secretaría de Inteligencia del Estado.
Uno de los puntos de la doctrina establece que la Agencia Federal de Inteligencia tendrá que evitar "los atentados contra el orden institucional y la vida democrática, ya sea que se trate de grupos políticos y/o militares... o se trate de grupos económicos y/o financieros".
Son nombrados como posibles agresores las "empresas, bancos, compañías, financieras" que "lleven a cabo acciones tendientes a la desestabilización de gobiernos democráticos mediante corridas bancarias y cambiarias, desabastecimientos, golpes de mercado".