Dos helicópteros transportaron a ocho mujeres de la aldea de Ranachour, dos de ellas con bebés y una en estado de embarazo avanzado.
"Hay muchos más heridos en mi aldea", dijo Sangita Shrestha, que estaba embarazada y visiblemente abatida al bajar del helicóptero. Pronto se vio rodeada de soldados y policías nepalíes que la escoltaron a una camioneta para su traslado a un hospital.
La pequeña localidad de Gorkha, el núcleo de transportes y comercio del distrito, sirve ahora mismo como base para llevar rescatistas y suministros a esos lugares remotos tras el sismo del sábado, de magnitud 7,8. A algunas localidades se podía acceder solo por aire luego de que deslaves bloquearan las carreteras de montaña.