Blatter, reelegido el viernes a un quinto período al mando del organismo rector del fútbol mundial, anunció el martes que dejará el trono en medio de un escándalo de corrupción y sobornos que toca a las puertas de su propio despacho.
En vez de consolidar su poder como en otras ocasiones, su reelección sólo avivó las críticas de parte de colegas, patrocinadores, atletas y fanáticos que apuntan el dedo a Blatter como responsable por el escándalo que atraviesa la organización a cargo del deporte más popular del planeta.
"Atesoro a la FIFA más que nada, y quiero hacer lo mejor por la FIFA y por el fútbol", dijo Blatter en una conferencia de prensa convocada de última hora, en la que dijo que en los próximos meses se realizará una elección especial para reemplazarlo.