El informe anual de Beverage Digest, firma que estudia el sector, encontró que el volumen total de refresco consumido se redujo 0,9% el año pasado, comparado con una reducción de 3% registrada un año antes.
Y la pobre actuación de las sodas dietéticas, en particular, provocó un cambio entre los 10 refrescos más consumidos en Estados Unidos. Incluso aunque la gente compró menos Pepsi, logró desplazar del segundo lugar a Diet Coke, que sufrió un descenso más notable. Diet Coke había tomado el segundo lugar de manos de Pepsi en 2010.
Coca Cola se mantuvo, por mucho, como la soda más popular en Estados Unidos, al venderse casi el doble que Pepsi, en el segundo sitio.