Sin embargo, se sienten a la vez profundamente ofendidos por el historial de caricaturas publicadas que se burlan del profeta Mahoma. Esas pasiones se avivaron esta semana cuando el primer número de la revista tras el ataque tuvo como portada una caricatura de Mahoma con un cartel que decía "Yo soy Charlie".
Según las tradiciones islámicas, cualquier representación física de Mahoma, incluso una que sea respetuosa, es considerada blasfema.
En Niger, país de Africa Occidental, el presidente Mahamadou Issoufou indicó que al menos 10 personas murieron en protestas violentas contra las caricaturas más recientes sobre Mahoma publicadas por el semanario francés.
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