El tren llegó como estaba previsto el martes por la tarde, dijo Beer, de 14 años, pero su amiga Paula, alumna de décimo grado, no estaba dentro.
"Volví a casa", dijo Beer el miércoles a The Associated Press, enjugándose las lágrimas tras sus gafas de montura roja. "Entonces fue cuando mis padres me dijeron que Paula estaba muerta".
Su amiga estaba entre los 16 estudiantes y dos profesores de la escuela secundaria de Haltern, en el este de Alemania, que murieron el martes en el accidente del vuelo 9525 de Germanwings que viajaba de Barcelona a Duesseldorf cuando se estrelló en los Alpes franceses. Se cree que entre los 150 muertos había un total de 67 alemanes, muchos españoles y ciudadanos de Australia, Japón, Israel, Turquía, Dinamarca y Holanda.