Clinton, respaldada por una emotiva exhortación del presidente Barack Obama, exhortó a los electores a adherirse a un "Estados Unidos esperanzado, inclusivo, de gran corazón", mientras que Trump se comprometió a "derrotar al sistema corrupto".
Los candidatos seguían animando a los votantes ya avanzada la noche, un final frenético de un amargo año electoral que ha dejado al descubierto las profundas divisiones económicas y culturales del país. Tanto Clinton como Trump se mostraron nostálgicos en ocasiones y echaron un afectuoso vistazo en retrospectiva hacia una campaña que los tiene a ambos a punto de acceder a la presidencia.
Clinton se mostró con confianza en sí misma, impulsada por el anuncio que hizo el domingo James Comey, el director del FBI, de que no recomendará que se le apliquen cargos penales a ella luego de una nueva revisión de correos electrónicos. La pesquisa de la agencia policial le quitó vigor al impulso creciente que llevaba Clinton en un momento crucial de la contienda, aunque aún se dirige al día de las elecciones con múltiples rutas hacia los 270 votos del Colegio Electoral necesarios para convertirse en la primera mujer presidenta del país.