Rousseff propuso un pacto nacional contra la corrupción en momentos en que se amplía un escándalo de sobornos que involucra a la petrolera estatal Petrobras y a las empresas más grandes de construcción del país.
"Democratizar el poder significa combatir enérgicamente la corrupción, que ofende y humilla a los trabajadores, a los empresarios y a los brasileños honestos y de bien. La corrupción debe ser extirpada", expresó Rousseff en un discurso de 45 minutos en el Congreso Nacional después de prestar juramento junto con su vicepresidente Michel Temer.
Rousseff prometió un paquete de leyes para castigar con más fuerza a servidores públicos que se enriquecen de forma ilícita. Al referirse al caso de Petrobras, Rousseff dijo que se investigará "con rigor todo lo que se hizo mal" para prevenir un episodio similar.