El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y los líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en La Habana que habían superado el último obstáculo significativo para un acuerdo de paz, al acordar la fórmula para castigar los abusos de derechos humanos cometidos durante los combates. Ambas partes prometieron alcanzar un acuerdo final en seis meses para poner fin al conflicto armado en Colombia.
El inesperado acuerdo tras años de negociaciones se consiguió en parte por el deseo de los rebeldes de hacer al anuncio durante la visita del papa a Cuba esta semana. Los negociadores rebeldes trabajaron en una sesión final de 20 horas la semana pasada para cerrar el pacto.
Pese a sus esfuerzos, la noticia se difundió un día después de que el papa dejara la isla de gobierno comunista para continuar su viaje en Estados Unidos.