La semana pasada, Estados Unidos acusó a Banca Privada d'Andorra de lavado de dinero. Banco Madrid, su filial en España, fue intervenida por el gobierno y sus administradores acordaron suspender las operaciones, bloquear los reembolsos y solicitar concurso de acreedores, dijo el Banco de España.
Banco de Madrid solicitó la protección judicial tras un "fuerte deterioro" de su situación financiera con "importantes retiradas de fondos de clientes". La entidad, que funciona como banca de inversión no comercial, tiene 15.000 clientes gestiona unos 6.000 millones de euros (6.328 millones de dólares) en activos.
El Departamento del Tesoro estadounidense designó la Banca Privada d'Andorra como "de preocupación primordial por lavado de dinero". Estados Unidos le acusó de ayudar a blanquear dinero a grupos de China, Rusia y Venezuela. Andorra intervino entonces el banco y funcionarios de España y Panamá hicieron lo propio en sus filiales nacionales.