Con el 99,98% del escrutinio completado, la candidatura de Sánchez llevaba 120 escaños, tres menos que en las elecciones del 28 de abril. En ese momento no logró concretar una coalición de gobierno con su socio natural, la formación antiausteridad Unidas Podemos, liderada por Pablo Iglesias, que ahora tendría 35 escaños, una reducción respecto a los 42 anteriores.
Incluso con el apoyo de sus respectivos aliados tradicionales, ni el PSOE ni el otro gran partido nacional, el Partido Popular de Pablo Casado, sumarían los 176 escaños que otorgan la mayoría absoluta en la cámara baja.
Este resultado supone que el estancamiento entre las fuerzas de izquierda y derecha que domina el país desde hace meses no terminará, y deja entrever que podrían pasar semanas, e incluso meses, hasta que la quinta economía de la Unión Europea proclame un nuevo gobierno en el parlamento.