El presidente François Hollande describió el ataque contra el semanario, que había despertado a menudo críticas de musulmanes, como un "atentado terrorista, sin duda" y dijo que "en las últimas semanas" se habían frustrado otros atentados.
Francia elevó su nivel de alerta al máximo y reforzó la seguridad en casas de oración, tiendas, oficinas de medios de comunicación y medios de transporte. Los más altos cargos del gobierno realizaban una reunión de emergencia.
La vocera de la fiscalía de París, Agnes Thibault-Lecuivre, confirmó que los muertos eran 12.
- Temas
- Charlie Hebdo
- Año Nuevo
- armas
- Mundo