El presidente no suspendió su gira por Francia y llegó el domingo a París. De inmediato calificó la nueva fuga del barón de las drogas como una afrenta para México y ordenó investigar posibles complicidades de funcionarios federales.
En un mensaje a la prensa, el mandatario confió que las instituciones de seguridad mexicanas sean capaces de reaprender al capo, considerado como el líder del poderoso cártel de Sinaloa.
Guzmán logró escapar de la que era considerada la prisión más segura del país, a través de un túnel de 1,5 kilómetros que llegaba hasta su celda. Fue la segunda ocasión que el capo se fuga de un penal de máxima seguridad. La vez anterior ocurrió en 2001.