Los mítines políticos y publicación de encuestas de opinión están prohibidos 24 horas antes del referéndum del domingo convocado por el primer ministro izquierdista Alexis Tsipras, quien ha prometido aliviar la austeridad después de seis años de recesión.
Mítines rivales tuvieron lugar a menos de un kilómetro de distancia en el centro de Atenas la noche del viernes, y Tsipras hizo su último llamado desde un escenario montado frente al Parlamento.
"Esta no es una protesta. Es una celebración para superar el temor y el chantaje", declaró Tsipras ante una multitud de 25.000 personas que gritaba a coro "oxi, oxi" (no, no). Tsipras enfureció a los acreedores griegos al convocar el referendo.