En un discurso ante el Parlamento, Tsipras acusó a los prestamistas de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional de querer imponerle un "programa fracasado".
Tsipras no ha logrado un acuerdo con los acreedores para que liberen el último tramo de 7.200 millones de euros (8.200 millones de dólares) del programa de rescate. El país podría quedar en default a fin de mes, cuando vence un pago de su deuda de 1.600 millones de euros.
Los recortes más recientes exigidos por los prestamistas afectan a los jubilados, que ya se encuentran "de rodillas", dijo Tsipras.