Unos 1.500 manifestantes, en su mayoría jóvenes, se congregaron para exigir la renuncia del presidente Michel Martelly, cuyo período en el cargo inició en mayo de 2011 y termina el próximo año.
Policías antimotines dispararon gas lacrimógeno y lanzaron agua a presión desde un vehículo blindado, dispersando a la multitud cerca de donde estaba el Palacio Nacional antes de su colapso en el terremoto de 2010.
No han cesado las manifestaciones violentas desde que renunció el mes pasado el primer ministro, Laurent Lamothe, y que se realizaron otras concesiones con el fin de resolver la paralización de negociaciones que impide las elecciones legislativas.