El histórico acuerdo dio una importante victoria en materia de política exterior al presidente estadounidense Donald Trump en una época en que pretende ser reelegido, y refleja un Medio Oriente cambiante, donde la preocupación compartida por las políticas de Irán ha relegado en gran medida el tradicional apoyo árabe hacia los palestinos.
Un portavoz del presidente palestino Mahmud Abás dijo que el acuerdo equivale a una “traición” y debería ser revertido.