"Deben decidir cuántas reformas y cuántas decisiones están dispuestos a tomar porque las cosas deben avanzar. Podemos ayudar, estamos ofreciendo ayuda, pero eso debe ser, al final, la decisión del gobierno cubano", dijo Jacobson sobre las relaciones de ambos países durante una cumbre de negocios en Nueva York. "El motivo por el cual hay esta nueva política (de apertura) es que ya no va a ser el gobierno estadounidense el que frene las cosas", agregó.
Jacobson dijo que en el sistema político cubano hay una especie de "embudo" que sólo permite a ciertas personas tomar decisiones.
"Ese es un tema de control, pero que también hace que las cosas avancen lentamente", señaló Jacobson quien, aun así, dijo que se ha logrado progresar en las negociaciones para implementar una embajada estadounidense en La Habana.