El ex gobernador de la Florida y posible aspirante a la candidatura presidencial republicana pronunció un discurso sobre oportunidades económicas salpicado de español, y su audiencia respondió con un aplauso vigoroso. Bush habla bien el castellano y lo hace con frecuencia en la Florida, pero este idioma casi nunca se escucha en las campañas presidenciales republicanas.
La inmigración es un tema delicado para Bush en la contienda por la primacía en el partido, ya que varios de sus adversarios potenciales están a favor de adoptar una posición más dura contra quienes llegan al país sin permiso. Pero él no mostró querer moderar sus declaraciones al respecto.
"Somos una nación de inmigrantes y deberíamos estar orgullosos", dijo mientras alguien en la audiencia gritaba "¡Sí!".