Joaquín "El Chapo" Guzmán se fugó, por segunda vez, de un penal de máxima seguridad en México y, mientras las autoridades lo buscan por aire y por tierra, un artículo recordó que el narcotraficante era hábil para esconderse y sólo se dejaba ver en público en ocasiones especiales: cuando quería darse un gusto culinario, según consigna infobae.com
"El Chapo" tenía debilidad por la comida gourmet, de acuerdo con el portal Bussiness Insider. Sólo abandonaba su refugio en la Sierra Madre para asistir a sus restaurantes favoritos. Para no ser capturado, obligaba a los comensales a entregarles sus teléfonos a sus custodios y luego les pagaba sus cuentas a cambio de su silencio.
Con una fortuna ilegal estimada en 1.000 millones de dólares, "El Chapo" quería darse los mayores lujos culinarios en lugar de vivir escondido en las montañas. Según un reporte de The New Yorker, el narcotraficante más poderoso del mundo aparecía con su séquito, mientras hombres armados "limpiaban" la zona. Al terminar su comida, se iba y sus guardias devolvían los celulares.