Los grupos de alpinistas luchaban por localizar a los escaladores, mientras que los nepaleses en el extranjero hicieron su mayor esfuerzo para hallar a sus familias en las zonas afectadas.
Debido a que el terremoto afectó las comunicaciones telefónicas y vía internet, además de dañar varios caminos, el mundo exterior aún no tiene un panorama claro de las necesidades en la zona tras el terremoto de 7,8 grados.
Sin embargo, está claro que se necesita ayuda, y rápido.