Según indica la DGAC en un comunicado, se tomó esta decisión para llevar a cabo una “verificación extraordinaria mayor” con el fin de comprobar que dicha compañía siga cumpliendo con la ley tal y como este departamento afirmó desde el mismo día del accidente. Las autoridades quieren, además, recopilar información para coadyuvar con la investigación que ya puso en marcha el gobierno cubano.
Los medios oficiales cubanos informaron el lunes de la muerte de la víctima número 111, Gretell Landrove, de 23 años, que estuvo tres días hospitalizada con lesiones muy graves y ya no aguantó más. Su madre, Amparo Font, explicó a la prensa que su hija era una bailarina de flamenco y estudiante de ingeniería que estaba a punto de graduarse.