Con una retórica similar a la de comunicados anteriores, un portavoz no identificado del Ministerio norcoreano de Relaciones Exteriores negó que Norcorea participara en el ataque, que filtró decenas de miles de archivos y correos electrónicos confidenciales de Sony y acusó a Estados Unidos de fomentar "sin fundamentos" la hostilidad hacia el país asiático.
El portavoz aseguró que las nuevas sanciones no debilitarán el poder militar del país, que tiene un ejército de 1,2 millones de efectivos.
En declaraciones a la oficial Agencia Central de Noticias Coreana, el vocero dijo que las sanciones muestran la "acendrada repugnancia y hostilidad hacia la RDPC", en referencia a la República Democrática Popular de Corea, nombre oficial del país.