El ministro del Interior, Joseph Nkaissery, dijo que la mayoría de los muertos eran estudiantes, pero que también fallecieron dos policías, un soldado y dos vigilantes.
El centro de manejo de desastres dijo que había planes en marcha para evacuar a los estudiantes y otras personas afectadas.
Fue por mucho el mayor número de muertos en suelo keniano por un ataque de Al Shabab, un grupo extremista islámico procedente de la vecina Somalia.