Los nuevos cardenales de la región latinoamericana son Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia, México; José Luis Lacunza Maestrojuán, arzobispo de David, Panamá, y Daniel Fernando Sturla Berhouet, arzobispo de Montevideo, Uruguay.
También hay cardenales de Etiopía, Tailandia y Vietnam. Uno de los nuevos prelados proviene de Sicilia, donde la iglesia ha estimulado el rechazo público a la mafia.
El papa dijo a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro que los príncipes de la iglesia vienen "de todos los continentes" y "muestran el lazo indeleble con la iglesia de Roma a las iglesias en el mundo".