Para muchos kenianos, la consigna en suahili será algo más que un saludo cordial cuando el presidente de Estados Unidos llegue el viernes al país donde nació su padre, su primer viaje a Kenia desde 2006, cuando era senador. Lo consideran un regreso al hogar ancestral.
Pero Obama, que ha escrito con emoción sobre sus raíces kenianas, tal vez no tendrá mucho tiempo para explorarlas esta vez, rodeado por deberes protocolares y el aparato de seguridad de la presidencia.
"Se lo toman personal", comentó Nelly Ngugi, gerente de relaciones con los clientes en el Café Deli en el centro de Nairobi sobre sus compatriotas. La visita de Obama será "como el regreso de un hermano", agregó el miércoles.