Cuando el equipo fiscal ingresó con la policía al primer piso de la mansión del expresidente, García _que se encontraba en el segundo piso_ indicó “que iba a hacer una llamada a su abogado, ingresó y se encerró” en su dormitorio, declaró el ministro del Interior, Carlos Morán, en una conferencia de prensa.
“A los pocos minutos se escuchó un disparo”, agregó. Cuando la policía entró a la habitación lo encontró sentado bañado en sangre.
Tenía permiso para portar nueve armas, entre ellas un revólver marca Colt con su nombre grabado que le había regalado la Armada de Perú y con el que se quitó la vida.