Casi medio millón de electores apoyaron la estadidad, más de 7.600 a la libre asociación con independencia y casi 6.700 a la independencia, según resultados preliminares. Como la afluencia en las urnas fue de apenas 23%, los detractores pusieron en duda la validez de la votación, que varios partidos habían boicoteado.
Sin embargo, el Congreso federal de Estados Unidos tiene la última palabra en cualquier cambio a la condición política de la isla.
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- Adriana Navarro