La policía dijo que seis personas murieron y 30 resultaron heridas en los ataques, y que agentes abatieron a tiros a tres implicados. El jefe de la unidad antiterrorista de la Policía Metropolitana, Mark Rowley, dijo que la policía cree que todos los agresores fueron aniquilados, pero prosiguen las investigaciones para garantizar que no haya más atacantes.
La violencia convirtió una noche tranquila de sábado en una zona repleta de bares y restaurantes, en una escena de caos y pánico con policías corriendo por todas partes gritando a la gente que huyera del lugar y con botes salvavidas ayudando a despejar el área.