Ante la ausencia de Donald Trump, el legislador republicano desempeña un papel más prominente. Comenzó la semana presidiendo en su país una audiencia senatorial sobre la cumbre, almorzó el jueves con Pence en la Casa Blanca para hablar sobre el viaje y a partir del viernes, tras su llegada a Lima, se reunirá personalmente con media docena de jefes de estado, la misma cantidad que verá Pence.
Trump canceló lo que hubiera sido su primer viaje como presidente a América Latina para enfocarse en las medidas de represalia a tomar contra Siria por un aparente ataque químico a civiles.