Pero, tras la debacle de la batería del Galaxy Note 7, que causó varias combustiones espontáneas, no hay incremento en la capacidad de la batería.
El Galaxy S8 llega en dos modelos, ambos mayores que los del año pasado. Ambos modelos tienen pantallas curvas en los bordes y se deshacen del botón base.
El retiro del Note 7 le costó a Samsung al menos 5.300 millones de dólares. Aunque muchos usuarios siguen leales a la marca, cualquier contratiempo adicional pudiera ser muy perjudicial.