Tras la reciente matanza de 11 soldados a manos de las FARC, Santos ha vivido en carne propia los reproches de la población, primero el domingo durante una carrera de 10 kilómetros en Bogotá a beneficio de soldados heridos en combate, y al día siguiente en Medellín, donde fue recibido por medio centenar de personas con trompetas que gritaban "¡fuera Santos!".
"Pueden sabotear cada acto, pero no me detendré en la búsqueda de la paz para Colombia", respondió el mandatario, quien atribuyó los ataques a una maniobra de sus enemigos políticos.
"¿De qué le sirve al país el ambiente de pelea?", se preguntó. "Por encima de los gritos y trinos, pondré toda mi firmeza para buscar la paz", insistió durante la inauguración de la Feria del Libro de Bogotá que este año está dedicada a Macondo, el pueblo imaginario creado por el Nobel de literatura colombiano Gabriel García Márquez.