"Por el amor de Dios, abre la maldita puerta", le gritó el capitán Patrick Sondenheimer al copiloto Andreas Lubitz cuando intenta regresar a la cabina minutos antes de que impactara contra Los Alpes franceses.
Según publicó hoy el diario alemán Bild, el pedido desesperado del capitán del vuelo de la compañía Germanwings quedó registrado en una de las cajas negras que permitieron reconstruir los 11 minutos que van desde que el piloto le pide a Lubitz que asuma los mandos porque va a ausentarse de la cabina hasta que el avión se estrella.
El 24 de marzo, a las 10:32, los controladores franceses ya habían intentado contactar con el vuelo número 4U9525 porque habían notado que el avión había accionado su sistema de descenso. Pero nadie respondía.