Cada "peregrino sin techo", como los llamó Radio Vaticano el viernes, recibirá un paquete con una toalla, ropa interior, jabón, desodorante, pasta dental, y una navaja de afeitar con todo y su espuma.
Las duchas estarán abiertas todos los días menos el miércoles, cuando la plaza se llena de gente que asiste a la audiencia pública del papa. La peluquería funcionará los lunes.
Para la tarea de peluquería se contará con la donación del servicio de parte de peluqueros que acudan en sus días libres —las peluquerías de Roma cierran los lunes— y de estudiantes de una escuela de belleza cercana, así como algunas hermanas religiosas y otros voluntarios.
- Temas
- Papa Francisco
- Vaticano
- Francisco