Con su sotana color crema y un rosario en la mano izquierda, el cura católico se unió el jueves a la más reciente jornada de movilizaciones contra el gobierno de Nicolás Maduro, que no ha logrado contener las protestas pese al despliegue de cientos de policías y agentes de las fuerzas de seguridad.
No es la primera vez que Corniel marcha y no parece que será la última. "Estoy aquí por la paz y por mi derecho a disentir", dijo a The Associated Press mientras caminaba entre un mar de gente que alzaba banderas rojas, azules y amarillas mientras gritaban "¡¿Quiénes somos?! ¡Venezuela! ¡¿Qué queremos?! ¡Libertad!".
Corniel partió solo desde su iglesia San Miguel Arcángel, ubicada en un sector pobre del oeste caraqueño llamado El Cementerio, para unirse a los manifestantes.