El juez James E. Boasberg en Washington determinó en dos fallos que el requisito de trabajo en Arkansas y Kentucky acarrea numerosos obstáculos a la gente de bajos ingresos para que accedan a la atención médica porque, dijo, las autoridades federales y estatales no han dado una solución adecuada.
Boasberg envió de vuelta a sus inicios los planes del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés).
El requisito de trabajo está vigente en Arkansas, pero no en Kentucky, donde permanece en suspenso debido a la presentación de demandas. Ambos estados pretenden que los adultos “sin impedimentos físicos” que obtengan seguro médico mediante la ampliación hacia el Medicaid de la Ley de Salud Asequible trabajen, estudien, sean voluntarios o participen en actividades “comprometidas con la comunidad”.