Según Isaiah Berlín, Claude-Adrien Helvétius “no tenía una opinión muy elevada de la naturaleza humana”. No lo considera benévolo ni malévolo, sino infinitamente flexible y plegable; una especie de materia natural que la naturaleza y las circunstancias, pero ante todo la educación, forman a capricho. Por tanto, cree que “de nada sirve tratar simplemente de mejorar a la humanidad discutiendo con ella”.
Enciclopedia de la Libertad: Helvétius
Pero como el amor o el dolor eterno no existen, la libertad no puede tener como fin una fricción infinita entre lo deseado o lo no deseado
El hombre obedece porque le gusta, ama lo que hace y no amándolo, acata órdenes porque de lo contrario sufriría las consecuencias de un castigo, una pena, un despojo. Entonces no soy libre. Soy producto del imperio de quienes son capaces de infligir esos "motivos de vivir".
La conjura de los pocos…
- Temas
- Venezuela
- Mundo
- redes sociales