La continuidad no es un desafío estrictamente jurídico. Que sea un tema fundamentalmente constitucional, es indiscutible. Pero hablar de constitucionalidad sugiere inevitablemente hablar de los derechos y valores que la contienen, entre ellos, nosotros el pueblo de Venezuela, en el pleno ejercicio de sus valores multiétnicos, culturales, soberanos y democráticos.
La continuidad somos todos...
La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en la Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio
Los valores democráticos del venezolano.
¿Quiénes somos en esencia? Somos cultura, que es identidad, que es historia. Preservar la constitución es darle vigencia a nuestro acervo ciudadano que son tanto los forjadores y fundadores de la patria soberana-próceres y aborígenes-como sus hijos, seres pensantes y libres que merecen vivir en sana paz, prosperidad, independencia y justicia. Es la tolerancia comprendida entre lo identitario y local vs. lo homogéneo y universal, donde no tiene espacio el análisis de la explotación y la lucha de clases.