Policía 23 octubre 2018

Buscan saber quién falló

Tanto la Policía como el Departamento de Justicia iniciaron investigaciones para conocer los detalles de este insólito caso

El manejo que la Policía le dio a la supuesta desaparición del empleado de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), Francisco A. Chevres Rivera, cuyo cadáver fue encontrado cuatro días después en estado de descomposición en su guagua estacionada en una unidad policiaca, provocó una indignación total en todo el País y el inicio de una doble pesquisa por el Departamento de Justicia.

La secretaria de Justicia, Wanda Vázquez, dijo en declaraciones escritas que ordenó a la Fiscalía a que se realice una investigación sobre la causa y manera de muerte del empleado y “que se investigue si hubo negligencia por parte de algún servidor público en el descargue de su responsabilidad”.

Informó que la fiscal de Distrito de Bayamón, Sonia Otero, asignó al fiscal Josué Padilla para la investigación relacionada a la causa y manera de muerte de Chevres Rivera, mientras que el fiscal Obdulio Meléndez Torra, de la División de Integridad Pública, evaluará la posible comisión de negligencia por parte de algún funcionario.

Vázquez subrayó que, hasta ayer, su departamento no tenía injerencia en la búsqueda de Chevres Rivera “ni por el accidente automovilístico, asuntos que estaban bajo investigación del Negociado de la Policía y no se consulta a la Fiscalía”.

Repudio de la Utier

De inmediato, el presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), Ángel Figueroa Jaramillo, censuró el proceder de la Policía e invitó a la ciudadanía a que los acompañen hoy en una manifestación que realizarán a partir de las 11:30 de la mañana frente al cuartel general en Hato Rey.

“Repudiamos grandemente la manera en que la Policía, el Cuerpo de Investigación Criminal (CIC) de Vega Baja y la División de Patrullas de Carreteras de Bayamón trabajaron el caso de la desaparición y posterior muerte de nuestro compañero Francisco”, expresó Figueroa Jaramillo a Inter News Service.

El comisionado Henry Escalera se enteró del hallazgo del cadáver pasadas las 9:00 de la mañana de ayer y antes de salir para la División de Tránsito de Bayamón donde la guagua Mitsubishi Montero estaba estacionada, solicitó una investigación al coronel José Ramírez, comisionado auxiliar en Integridad Pública con “consecuencias”. La guagua fue ocupada por la Policía en la madrugada del jueves de la semana pasada en la investigación de un choque en Dorado, tras el cual se le dio por desaparecido.

Con golpe en la frente

Entrada la tarde de ayer fuentes policiales confirmaron que el cadáver presentaba un golpe en la frente, pero que será la autopsia la que confirme si el mismo lo recibió al chocar contra un árbol. Aunque fue un accidente leve, de alguna manera el empleado de la AEE, de 47 años, seis pies de estatura y con un peso de unas 230 libras, fue a parar al piso detrás de los asientos delanteros.

El cristal delantero está astillado, y aunque no se apreciaba sangre, los exámenes periciales procurarán determinar si el hombre se golpeó en la frente.

El patrullero Carlos Ocasio Matos placa 17896 investigó el accidente y pidió una grúa al no aparecer el conductor. La grúa traslado la Montero en la mañana del jueves hasta el cuartel. Siguiendo el protocolo, el agente con 28 años de experiencia, realizó el inventario del vehículo, destacando que estaba la cartera con unos $3,000 en efectivo y un teléfono celular desconectado.

Aparentemente las puertas traseras no abrían y el agente miró someramente hacia la parte trasera de la Montero. Con los cristales oscuros, aunque era de día a la hora de la inspección, alcanzó a ver un pedazo de cartón. No vio el cadáver.

Otros agentes que estaban en el cuartel, así como el sargento José Santana Santana, supervisor del turno en que fue hallada la Montero, serán entrevistados como parte de la investigación administrativa.

Clave forenses para saber si estaba vivo

La pesquisa también se nutrirá de hallazgos de los forenses, ante la posibilidad de que cuando la guagua fue trasladada, Chevres Rivera pudo haber estado con vida.

Tras iniciarse una búsqueda por aire, mar y tierra de Chevres Rivera, uno de sus familiares fue al cuartel de Tránsito el viernes y abrió la guagua para sacar una camisa del desaparecido para usarla de control con los perros olfateadores llevados por los rescatistas.

El familiar tampoco notó nada anormal y mucho menos se percató de que detrás de los asientos delanteros se hallaba el cadáver.

En la mañana de ayer el agente Joel Ríos, quien tiene a su cargo la custodia de los vehículos ocupados, se disponía a sellar la guagua y sintió un olor fétido. Al mirar vio un brazo. Después de que los investigadores forenses levantaron el cadáver en la tarde, la Montero fue sellada.

Chevres Rivera compartió en la noche del miércoles con una hermana y amigos en el Colmado Abreu, en el Camino Alejandrino. La hermana se fue alrededor de las 11:30 de la noche y Chevres Rivera se fue a eso de las 2:00 de la madrugada para su hogar en Toa Alta.

No se ha determinado cómo ocurrió el choque aunque aparenta ser uno accidental. Los alrededor de $3,000 para el quinceañero de una hija estaban en la guagua y aparecen en el inventario.

Fuente: elvocero.com

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