Policía 01 marzo 2019

Queda mucho por hacer en Gurabo

Las instalaciones de la Academia de la Policía requieren reparaciones adicionales que sobrepasan los $800,000

GURABO — En momentos en que el gobierno se encuentra en conteo regresivo para el inicio de una nueva Academia de la Policía, en las instalaciones donde se entrenan los cadetes y futuros miembros de la Uniformada, todavía se perciben los estragos ocasionados por el huracán María en septiembre de 2017.

Aunque algunas áreas han sido remozadas, como la entrada principal, las fachadas de todos los edificios lucen deterioradas con la pintura descascarada o totalmente despintadas, lo que da la impresión de un lugar abandonado.

A este panorama se suma que faltan trabajos por realizar en cuanto al servicio de higienización y corregir las filtraciones en algunos de los dormitorios. Esta visión contrasta, significativamente, con la imagen que proyectan los uniformados en el interior de las inmediaciones, quienes lucen impecables.

Ayer, en una vista ocular que realizó el juez federal Gustavo Gelpí, junto al senador Henry Neumann, el monitor federal Arnaldo Claudio el comisionado de la Policía, Henry Escalera, entre otros, salió a relucir que estas fallas son trabajos que se tienen cotizados y que se ha identificado un presupuesto para atender los mismos. En la mañana, el juez Gelpí aceptó el pedido que hizo el gobierno para que la academia —que debió comenzar clases ayer— inicie no más tarde del 30 de abril.

Como parte de estos trabajos, la Uniformada invertirá $816,306 para atender el servicios en el primer nivel de la facultad, instalación de placas solares, tanques de agua, reparaciones a los techos de los dormitorios y los servicios de pintura para los edificios.

No obstante, con una inversión de $516,776, se reparó el sistema de alarmas, se trabajó con la remoción e instalación de corrector de mochetes de los edificios, se reparó el sistema de acondicionadores de aire en el área del comedor y la facultad. Además, se reparó el área de la piscina, la verja, el centro de adiestramiento, el sistema de alumbrado, el polígono y la cristalería del anfiteatro. Esta última área fue una de las mas afectadas con el paso del huracán María.

Progreso en el reclutamiento

En la vista salió a relucir el progreso en el área de reclutamiento de cadetes. El coronel Francisco Rodríguez indicó que se recibieron 943 solicitudes, 364 de ellos con grados asociados, 539 con bachillerato y 33 con maestría. De estos, 308 son mujeres y 635 son hombres. “El reclutamiento tuvo su pico. Hace dos semanas para acá, la cantidad de solicitudes ha mermado grandemente y está a cuenta gota. Sin embargo, recogiendo todo lo que tenemos y dentro de ese esfuerzo, logramos juramentar 40 cadetes”, dijo Rodríguez. Del grupo de los 40 cadetes juramentados, indicó que 16 tienen grado asociado, 23 tienen bachillerato y uno tiene maestría. De igual forma, de estos 40, hay 15 que han estado ligados a las distintas áreas de la seguridad en el País. El grupo es de 37 hombres y tres mujeres.

De acuerdo a las proyecciones de la Policía, para el 8 de marzo esperan tener 22 candidatos más y al 30 de abril otros 60, lo que superaría la cantidad aprobada por la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP), que es de 100.

Aliado de la Uniformada

Por su parte, Gelpí —quien preside el pleito de la Reforma de la Policía— expresó a la prensa que estaba contento con todo lo que había visto. Este indicó que “lo importante de esta academia es que el presupuesto tiene que seguir”.

“Creo que esta reforma es bien importante y la reforma empieza en la academia, porque si no están entrenados los oficiales el resto de las partes de la reforma se va a caer y no se va a lograr nada. Así que estoy muy satisfecho y ahora que hay menos policías —después del huracán muchos se han ido... hay gente que se ha retirado—, los policías que siguen están trabajando el doble. Nadie se está quejando, están haciendo su trabajo y lo hacen con mucho orgullo”, manifestó.

Hablan los cadetes

Mientras, el ponceño Carlos García, de 30 años, quien trabajaba como oficial de probatoria, expresó que decidió ingresar a la academia “porque quiero poner su granito de arena para contribuir en la seguridad del País y proteger la vida del ciudadano”.

Asimismo, el mayagüezano Luis Ramos, de 37 años y quien laboraba en el Departamento de la Familia, destacó que “siempre me gustó la Policía. Mi motor son mis dos hijas. Tengo una niña de 13 años y una de siete (años) y me gustaría aportar para que en un futuro Puerto Rico sea más seguro”.

Por su parte, la aiboniteña Ashleika Rodríguez, de 23 años, ingresó a la Academia siguiendo el ejemplo y el legado que le ha dejado su padre, quien se retiró hace un año. “Me gustaría seguir sus pasos en la agencia”, sostuvo.

Fuente: elvocero.com

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