21 enero 2020

Policías pernoctan en las letras de Ponce

Agentes estatales y municipales permanecen en un campamento junto a otros damnificados por los sismos

PONCE — Al menos cuatro policías estatales y municipales afectados por los incesantes sismos en el área sur pernoctan en las letras de Ponce junto a las decenas de personas que llegan hasta el lugar en búsqueda de seguridad y de conciliar el sueño por las noches.

Las letras de Ponce, que ubican en la ruta de las carreteras PR-52 Y PR-10, se han convertido en el refugio de muchos ciudadanos atemorizados por los temblores. Supuestamente el municipio, hasta el momento, no ha intervenido con las personas que allí se alojan, aunque las ayudas que llegan a diario vienen de parte de ciudadanos y artistas.

El agente César Rodríguez Velázquez, quien trabaja desde hace 26 años en el Negociado de la Policía y es residente del barrio Tallaboa en Peñuelas, comentó a EL VOCERO que duerme en el lugar desde el 7 de enero cuando el terremoto magnitud 6.4 impactó severamente esa zona de la Isla. Describió la experiencia como una en la que de día hace mucho sol y de noche un fuerte frío.

“Yo, como oficial de la Policía, hice un centro de acopio aquí, aunque perdí todo (en mi casa). Se impactaron más de 110 familias en diferentes partes de los campos, incluyendo aquí. Aquí yo no he dormido porque, aparte de que estaba con esto, tuve que aguantarme porque la salud se me vió afectada”, relató.

Mencionó que pasa las noches dando rondas en el campamento improvisado porque hay muchos menores e infantes recién nacidos. “El lugar aquí no es fácil porque de día hay sol y de noche hay un frío descomunal. Esto es un riesgo para las familias que vienen aquí, pero vienen aquí porque no quieren un refugio. Allí están todos aglomerados y se ha dicho por ahí que hay hasta personas enfermas. Aquí, por ejemplo, hay dos personas operadas de corazón abierto”, dijo.

“No es fácil”

Rodríguez Vázquez se encarga de dar las rondas nocturnas en el local, aunque señaló que en ese campamento hay otro policía estatal y dos oficiales de la policía municipal ponceña. “Los demás no los he visto dando rondas y créeme que no es fácil. Nosotros venimos de Tallaboa donde es una de las fallas grandes”, abundó.

El agente, que se encuentra en el campamento improvisado junto a su esposa María Echevarría, dijo que hasta allí ha llegado el comisionado de la Policía, Henry Escalera, y otras figuras públicas. La pareja perdió su residencia de cemento con el techo de madera el pasado 7 de enero porque “reventó por dentro”.

Sostuvo que el único recurso que tienen los policías para recuperar sus viviendas es la ayuda que pueda proveer la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), ya que por su salario no cumplen con requisitos para programas locales de Sección 8 de la Ley de Vivienda y Desarrollo Urbano. “Sería preferible un préstamo o ayuda monetaria para poder levantar nuestras residencias”, indicó.

Mientras que Lucas Morales, quien sirve para la Uniformada desde hace seis años y vive en el sector La Playa de Ponce, dijo que su vivienda quedó inhabitable. “La casa como que se sentó de un lado y la parte posterior de la casa está toda agrietada y ya el ingeniero municipal la certificó como que no podemos estar allí”, afirmó.

“Entendemos que esta es un área segura para mí y para nuestra familia”, abundó, el oficial que pernocta en las letras junto a ocho de sus familiares.

Indicó que la expectativa es que pueda beneficiarse con la ayuda que conceda FEMA tras la declaración de desastre mayor. “Por parte de la Policía no tenemos ninguna queja, pero aquí por lo menos no ha venido nadie del municipio”, concluyó.

Fuente: elvocero.com

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