Puerto Rico20 mayo 2019

Preocupante el abandono de ancianos

Con el pasar de los años, son más los pacientes de la tercera edad dejados a merced y caridad de los hospitales

En lo que va de año, al menos 19 casos de envejecientes abandonados se han reportado dentro de la institución de los hospitales HIMA San Pablo, situación que se ha ido exacerbando con el pasar de los años.

Pero el marco se complica cuando, según profesionales en esta área de la salud, procesos burocráticos de parte del gobierno hacen más difícil la reubicación de estos pacientes de la tercera edad. Es entonces cuando la responsabilidad recae en las instituciones hospitalarias y los fondos para mantener a los convalecientes se hacen escasos.

“La Ley 121, artículo 10, indica que el hospital —o la facultad en que se encuentre un paciente en estas condiciones— se tiene que quedar con el paciente hasta que sea reubicado en un hogar o la familia lo busque. La ley dice que son 24 horas, pero la realidad es que el Departamento de la Familia en este país nada lo trabaja con rapidez”, expuso María Martí, gerente de Trabajo Social.

Para Natalia Rodríguez —administradora del Club Esthima (Envejecientes con Salud Total HIMA)—, además de ser un requisito que la propia ley exige, es un “trabajo moral” quedarse con el paciente. Sin embargo, entiende que es una falla a nivel gubernamental la que está haciendo más difícil el proceso.

En el mejor de los casos, los pacientes están de dos a tres meses esperando por el Departamento de la Familia para ser reubicados, indican las expertas. “Hay pacientes que han estado aquí hasta dos años, porque no han tenido quién se haga cargo”, subrayó Martínez, quien recordó el caso particular de un paciente de origen cubano cuya situación nunca se resolvió. “Tuvo documentos, vino legal a Puerto Rico, pero Familia decía que hasta que no tuviera documentos, no podía hacer nada. Había que ir al Departamento de Estado para hacer el proceso y que cogieran las huellas digitales, pero ahí es donde viene la burocracia porque el paciente estaba encamado con una serie de equipos”, narró.

“Se les explico la situación para que entendieran y vinieran acá, pero nunca se hizo nada. El paciente eventualmente falleció. Estuvo dos años con nosotros y atendimos todas sus necesidades. Y así hay otros casos”, agregó. Medicamentos, tratamiento y equipo, por mencionar algunos gastos, es parte de lo que costea la institución hospitalaria una vez que el plan médico establece que ya no puede asumir más dispendios. Mientras se resuelve la situación, mantener a un paciente en un cuarto puede costar hasta $1,500 diarios.

“El plan médico, una vez el paciente está estable, dice: ‘hasta aquí llegamos’ y el hospital es el que se encarga”, dijo, por su parte, Rodríguez.

La falta de un fondo especial a nivel gubernamental para costear estos gastos hacen el proceso cuesta arriba para las instituciones hospitalarias, consideran las expertas.

Una de las opciones que propone Rodríguez es que, luego de que el paciente sea finalmente trasladado a un hogar, se le lleve una factura al Estado de lo que tuvo que costear la institución hospitalaria durante ese tiempo. Pero esa alternativa es algo lejano a la realidad actual, indica.

Tedioso el proceso

“Ningún paciente sale de aquí en menos de un mes. Yo entiendo que el Departamento de la Familia —una vez le asignamos el caso— deben asumir la responsabilidad de ese paciente. Deben agilizar el proceso”, indicó Martí. Dijo que antes, cuando se identificaba la necesidad, se redactaba un informe y se enviaba a Familia. Ahora tienen que llamar a la línea de emergencia de esa agencia para que allí den un número de caso y esperar.

Tipos de abandono

Según Omaira Tirado —quien también trabaja en el Club Esthima— hay varios tipos de abandono: pacientes que son deambulantes y terminan encamados, envejecientes cuyos familiares dejaron olvidados en el hospital y pacientes que llegan solos a la institución porque ya no tienen a nadie en Puerto Rico. “Hay otros casos de envejecientes cuidando a envejecientes. Otros que sus familiares emigraron y otros que no han tenido hijos y pues necesitan unos cuidados 24/7”, destacó.

Dentro de los servicios básicos y de tratamiento médico que se le proveen a la población de la tercera edad, también se encuentran actividades recreativas educativas organizadas por la organización Esthima.

“Fue fundada en 1993 y va dirigida a una población de personas de 60 años en adelante. Nuestra misión es mantener saludable a esta población física y mentalmente. Proveer ayuda a los pacientes abandonados; que se sientan respetados y que se les estima. Se les otorga charlas educativas, manualidades, giras y excursiones educativas y recreativas”, mencionó Janice Biaggi, gerente de la entidad.

Llevarán reclamo a la Legislatura

Las proveedoras de servicios hablarán sobre esta situación en el Capitolio el 28 de este mes durante un conversatorio denominado Abandono de las personas de Edad Avanzada en Puerto Rico. El senador Erick Correa, quien aseguró acogió esta petición, estará presente y participará también en la actividad.

Se estima que los envejecientes que pasan a manos del Departamento de la Familia representan un costo de $3 millones mensuales para el gobierno. EL VOCERO solicitó una reacción a Familia en torno a esta situación, pero al cierre de esta edición no se recibió respuesta.

Fuente: elvocero.com

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