Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Puerto Rico

Cannabis se queda sin incentivos

El propuesto código de la administración Rosselló deja fuera a la "lucrativa" industria de la marihuana medicinal

Si la incipiente pero lucrativa industria local del cannabis medicinal resentía la imposibilidad de acceder a incentivos agrícolas, en el nuevo Código de Incentivos propuesto por el gobierno tampoco se incluyó lenguaje que la identifique.

En cambio, no ocurrió así con otros sectores, los cuales sí alcanzaron su mención, como es el caso de servicios de telecomunicación de voz y data entre personas localizadas fuera de Puerto Rico y los conocidos centros de llamadas o “call centers”, que aparecen en el capítulo de exportación de bienes y servicios.

En entrevista con EL VOCERO, el secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Manuel Laboy, explicó que la política es simplificar y uniformar la concesión de incentivos y en el caso del sector del cannabis medicinal, como es una industria lucrativa, prácticamente no tiene necesidad de ser incentivada.

“Queremos maximizar recursos limitados porque los incentivos son recursos limitados y queremos ser estratégicos en dar para las actividades que puedan lograr competir a nivel mundial. En el caso del cannabis hemos sido transparentes de que apoyamos ese sector. No le es necesario dar una exención contributiva o incentivo porque sería redundante, porque están creciendo”, contestó Laboy.

Por ejemplo, habló sobre la disponibilidad de incentivos en investigación y desarrollo, lo cual hasta ahora tiene como prerrequisito el recibo de incentivos contributivos, pero el nuevo código lo separa para hacerlo más viable.

Sin embargo, el criterio de investigación y desarrollo como vía para acceder a posibles incentivos, tal y como aparece en el proyecto para la consideración de ambas cámaras legislativas, está amarrado a que esa actividad se pueda exportar.

Como el cannabis medicinal no está aprobado a nivel federal, sino que existen regulaciones en estados, su actividad no está permitida para la economía de la exportación y por lo tanto las industrias en la Isla tampoco cualificarían. “En el momento en que el gobierno federal legalice el cannabis medicinal a nivel federal y determine que se pueda exportar, eso cambiará el panorama”, comentó Laboy.

Ojo al proceso legislativo

EL VOCERO solicitó una reacción de la Asociación de Cannabis Medicinal (Prmca) y anoche dijeron que evalúan el proyecto legislativo sobre el nuevo código “con la expectativa de que las actividades de la industria queden cobijadas”.

En declaraciones escritas, la presidenta de la asociación, Ingrid Schmidt, confirmó que “la industria se mantuvo activa durante el proceso de elaboración del borrador (del código) para traer a la atención del Departamento de Desarrollo Económico y del Departamento de Hacienda la necesidad de extender a esta industria los incentivos tradicionales por las actividades de manufactura y agricultura que realizan”.

Laboy, por su parte, comentó que nadie puede perder de perspectiva la nueva política pública que puntualiza en evidenciar el retorno de inversión (ROI, por sus siglas en inglés) de cada operación que aspire a solicitar un incentivo económico del gobierno.

En este asunto, Schmidt planteó que “si se trata de demostrar retorno de inversión, la industria puede demostrar fácilmente ese análisis con datos sobre el capital privado ya invertido y cómo se ha traducido en desarrollo económico para el País”.

El secretario del DDEC, en cuya agencia se concentrará toda la facultad de decidir a quién se conceden incentivos, sostuvo que la industria del cannabis medicinal es lucrativa, toda vez que de una proyección de 250,000 potenciales clientes, hasta el primer trimestre de este año ya habían registrados para acceder a tratamientos más de 25,000 personas.

Cuestionan aspectos de medida

El portavoz de la minoría del Partido Popular Democrático (PPD) en la Cámara, Rafael “Tatito” Hernández, quien en la pasada administración trabajó legislación para cambios en cuanto a los incentivos, señaló a este diario que hay puntos importantes para aclarar en la propuesta del gobierno, y mencionó que también le han llegado cuestionamientos de varios sectores económicos y de la industria del cannabis.

Con ello coincidió el representante popular Javier Aponte Dalmau, quien también expresó preocupación junto a Hernández respecto al “poder abarcador” que tendrá el secretario del DDEC en el nuevo código que se apruebe antes del próximo año fiscal.

Hernández agregó que el secretario del DDEC tendrá tanto poder que “podrá incentivar a quien quiera por encima de todo. Va a determinar quién o cuál empresa va a tener desarrollo económico aquí”.

Aponte Dalmau cuestionó que en el proceso de validar incentivos, al estar centralizado, se pierde el peritaje de agencias que lo manejaban en casos tan particulares como la industria del cine o la agricultura.

En este tema, Laboy explicó que como parte de la reorganización de agencias en el gobierno, tendrán personal especializado que podrá pasar al DDEC en cuanto al manejo del tema de incentivos.

Y por el lado de la agricultura expuso que “tendremos que colaborar con el Departamento de Agricultura para que puedan recomendar las distintas peticiones y ofrecer la asistencia técnica”.

FUENTE: elvocero.com

Deja tu comentario

¿Querés estar informada/o las 24hs?

Suscribite a nuestro Newsletter