El Departamento de la Familia defiende sus acciones en caso de niño asesinado en Aguas Buenas

La jefa de Adfan dice que cuando el padre, hoy acusado de asesinar al menor, reveló la denuncia de abuso sexual hecha por su hijo actuó como un padre protector

El Departamento de la Familia (DF) defendió anoche sus acciones en el caso del niño de ocho años presuntamente asesinado por su padre en Aguas Buenas, a pesar de que, en principio, fueron las decisiones de su personal que pusieron a Jeiden Elier Santiago Figueroa en las manos del hombre que, según las autoridades, terminó matándolo.

No obstante, Glenda Gerena, jefa de la Administración de Familias y Niños (Adfan), la dependencia del DF a cargo del programa de protección de menores, recordó que más de un mes antes de la muerte del menor, ya un trabajador social había determinado que el niño debía volver con su madre, Saraí Figueroa Centeno. Dos juezas no quisieron escucharlo, y dejaron al niño a cargo del hombre hoy acusado de matarlo, solo porque no planteó sus hallazgos por escrito.

Cuando Jonathan Santiago Cortés apareció con Jeiden el 7 de junio en el Hospital Menonita de Caguas diciendo que el niño acusaba a un tío materno de cometer actos lascivos contra él en la casa de su abuela en Cidra, parecía un padre ejemplar.

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