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25 de noviembre de 2022
Recursos Naturales

Manatí se queda con terrenos de Mar Chiquita

Alcalde expropia 14 cuerdas aledañas con una inversión de $700,000

25 de noviembre de 2022 - 12:41

Los alrededores de la mítica playa Mar Chiquita ya son propiedad del municipio de Manatí, que recientemente expropió 14 cuerdas de terrenos aledaños.

El alcalde José Sánchez González indicó que de esa manera, busca eliminar la posibilidad de que esos terrenos vuelvan a manos privadas.

“Esto era una polémica que siempre había de que la playa Mar Chiquita es pública pero los terrenos eran propiedad privada. Nosotros expropiamos las áreas aledañas. De las 300 cuerdas, adquirimos 14 cuerdas de la playa ícono de Manatí, y de Puerto Rico entero, y ahora son del pueblo”, declaró en una entrevista con EL VOCERO sin detallar el momento en que se finalizó la transacción.

El ejecutivo municipal informó que invirtió cerca de $700,000 en la expropiación la cual pudo sufragar con un superávit en las finanzas.

“Ahora esos terrenos son del municipio de Manatí de manera perpetua. Eso es un legado que le estamos dejando a nuestro pueblo… mientras, quizás en algunos lugares están planteando que se están vendiendo las playas, esos terrenos el municipio los adquirió … No se va a subarrendar ni a vender, sino que se va a dejar y lo va a administrar el municipio de Manatí de manera perpetua”, aseguró Sánchez González.

Fuentes de EL VOCERO relataron que, durante el proceso de expropiación, que estuvo en litigio en los tribunales, el ejecutivo municipal recibió presiones de alto nivel para que abandonara su intención.

El objetivo ahora, dijo Sánchez González, es trabajar un desarrollo de bajo impacto en conjunto con entidades sin fines de lucro y organizaciones ambientales respetando el carácter de reserva natural que tiene la zona. Este medio supo que han habido reuniones en las que han participados grupos y personas con áreas de trabajo y de intereses diversos.

“No se puede hacer nada que trastoque la reserva natural, así que estamos en un grupo de trabajo con todos los grupos ambientales para que de lo poco que podamos hacer ahí, lo hagamos en consenso”, afirmó el alcalde.

Flora y especies en peligro de extinción

La región de Mar Chiquita está compuesta por acantilados, dunas, franjas de bosque, un área de manglar y áreas de pastoreo. Un total de 164 especies de unas 60 familias de flora se contabilizaron en los predios. Se encontraron además varias especies críticas y en peligro de extinción, protegidas por leyes locales y federales. La región está clasificada como suelo rústico y es parte del Área de Planificación Especial de la Zona Cársica, según documentos de la Junta de Planificación.

En 2018, un jurado de seis expertos en viajes de distintas partes del mundo convocados por Travel Lemming votó por Mar Chiquita como uno de los mejores nueve destinos emergentes de viajes en América para 2019.

Si bien todavía la Isla se recuperaba de los estragos del huracán María, el jurado invitó a las personas a “dirigirse directo a la ciudad costera de Manatí” para apreciar los encantos de esta playa, según publicó la página web.

El 27 de diciembre de 2016, a solo cuatro días para culminar su término como gobernador, Alejandro García Padilla emitió una orden ejecutiva declarando la playa como reserva natural, mientras que estableció como política pública la preservación, restauración y conservación de la reserva que pasaría a ser administrada por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales o por el Fideicomiso de Conservación.

A tono con la declaración, la orden limitaba las actividades que se podían desarrollar en la zona a aquellas que estuvieran relacionadas con el ecoturismo y turismo de naturaleza, siempre y cuando no menoscabaran la integridad natural de la zona.

“A través de esta iniciativa, se persigue prolongar el disfrute de los paisajes por los visitantes que se allegan constantemente a la región, salvaguardando la integridad de los recursos naturales que en ella se encuentran”, declaró entonces García Padilla.

Sin embargo, en el próximo cuatrienio se presentó el Proyecto del Senado 1643 radicado por petición y que crearía la Ley del Corredor Costero de Manatí. La pieza declaraba a Mar Chiquita como “Destino Turístico Sostenible”, pero abría la puerta a un “nuevo modelo de desarrollo socioeconómico autosostenible que converja la conservación de los recursos naturales y satisfaga las necesidades económicas, sociales y culturales de las comunidades locales”, rezaba la pieza.

En medio del trámite, el alcalde pidió el retiro de la pieza por entender que de aprobarse se podía dar luz verde a la construcción de hospederías y desarrollos de alto impacto. La mayoría novoprogresista accedió a retirar el proyecto, por lo que se mantienen “las circunstancias legales actuales”, se anunció el 28 de junio de 2020 desde el Senado.

El pago

Luis García Pelatti, quien era el presidente de la Junta de Planificación cuando Mar Chiquita se declaró reserva, señaló como positivo que se haya dado la expropiación, pero levantó bandera sobre el precio que se pagó.

El planificador reconoció que no había visto la tasación, pero por su trabajo como asesor de varios proyectos que coinciden con los planes del alcalde, le preocupa que se haya pagado por áreas que de todas formas son públicas si se hace un deslinde correcto de la zona marítimo terrestre, según lo establecen las leyes y reglamentos.

Le preocupa además que el precio establezca un precedente de sobreprecio debido al interés público que generan ciertos espacios y no necesariamente por el valor de la tierra. Recordó que parte del área está calificado como zona inundable.

El planificador señaló que una propiedad en el Valle de Lajas que está reservada para agricultura tiene un valor de entre $5,000 a $7,000 la cuerda, si su producción es media. Una propiedad con los permisos para construir puede estar entre los $30,000 a los $40,000 la cuerda. En cambio, una zona protegida, con áreas que se inundan y donde no se puede construir, no vale los $50,000 que en promedio pagó el municipio.

“Esto lo que nos dice es que seguimos ante ausencia de legislación de costas que claramente defina estos asuntos… Sé que se han disparado los precios en Puerto Rico, pero no creo que esa cantidad era lo que se debía pagar. Me parece una cantidad exagerada. Por otro lado, reconozco la buena intención y creo que es positivo en el sentido de que el municipio toma la iniciativa de cumplir con el plan de uso de terrenos y con la reserva…eso es importante”, afirmó.

FUENTE: elvocero.com

25 de noviembre de 2022 - 12:41

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