Puerto Rico 14 julio 2017

Migración reduce el consumo de alcohol en la isla

"El mayor problema lo genera la migración. Se trata de un elemento determinante, de gran peso, somos menos". -Manuel Reyes, director ejecutivo de MIDA

La situación económica del País y la migración han trastocado todos los sectores económicos y la industria de bebidas alcohólicas no ha logrado salir ilesa, al registrar entre un 10% a un 15% de reducción en venta en algunas de sus categorías.

Sin embargo, esta tendencia no solo afecta al distribuidor, sino que impacta a otros sectores como los supermercados, los restaurantes y al Fondo General, al que ha dejado de ingresar un promedio de $2 millones mensuales.

En distintos niveles, los segmentos de cervezas, licores (hard liquors) y los vinos han mostrado un consumo menor y una de las categorías más populares de los últimos años, la de los denominados “pouchs”, también ha reportado una reducción en ventas, según representantes del sector.

De acuerdo con los datos más recientes de la industria, al igual que las cervezas y las bebidas listas para tomar han visto mermar su consumo, segmentos como el de vinos y los ‘hard liquors’ experimentan caídas en ventas de 8.5% y 2.6%, respectivamente.

Jorge Bracero, vicepresidente de mercadeo de Cervecera de Puerto Rico, expresó a EL VOCERO que el segmento de bebidas alcohólicas se encuentra en un momento muy complicado, ya que existe menos poder adquisitivo, la economía sigue en contracción y la migración continúa a un ritmo ascendente.

Señaló que hasta el tipo de bebida lista para beber, que viene en empaques de “pouch”, muestra una reducción de casi un 10%.

En el caso de las cervezas, segmento que representa Bracero, el mismo lleva tres años con una tendencia a la baja que promedia el 6%. Explicó que eso equivale a un volumen de ventas de unas 26 millones de cajas al presente, contra 30 millones al año, que ha sido la cifra histórica de ventas para esta categoría.

La situación es general y hasta las bebidas que resultan más económicas para los consumidores experimentan menor venta.

“Nadie quita mercado al otro”

“La cerveza es vista por el consumidor como una bebida refrescante, que permite que se pueda interactuar con otros licores de mayor porcentaje de alcohol. Pero la tendencia a la baja no está registrándose solo en el segmento de las cervezas, se está experimentando en todos los niveles. Las categorías están estáticas, nadie le está quitando mercado al otro, simplemente se está vendiendo menos”, comentó Bracero.

Por su parte, Manuel Reyes, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), también analizó que la tendencia a la baja tiene una relación directa con el fenómeno de la migración. Dijo que no importa lo que se haga para promocionar el consumo, la realidad es que hay menos personas en la Isla y son menos los que consumen, realidad que se extiende al segmento de alimentos, entre otros.

“Aunque el factor de menos ingreso disponible impacta, el mayor problema lo genera la migración. Se trata de un elemento determinante, de gran peso, somos menos”, agregó Reyes.

Con esto coincidió Ferdysac Márquez, presidente de la cadena de Supermercados Plaza Loíza, al señalar que al haber menos población y con menos ingresos, el consumidor busca opciones. En el caso de su cadena, dijo que los clientes buscan bebidas alcohólicas de menor precio y por eso tienen mayor salida los rones baratos y bebidas fáciles de mezclar de bajo costo.

“En mi negocio estoy viendo algo de alza en unos segmentos como sustitución de otros. Por ejemplo, las cervezas baratas se están moviendo mejor que las artesanales, que son de mayor valor. Los espíritus destilados más costosos han quedado rezagados por bebidas más baratas como el ron. Una tendencia muy similar a la que se está viendo en la industria general de alimentos”, expresó Márquez.

Cambian fidelidad los consumidores

Los cambios en consumo cada vez son más notables y se reduce la fidelidad a las marcas y a las categorías al momento de comprar. De cara a los pronósticos económicos, los entrevistados no perfilan cambios positivos por el momento, sino a que se sostenga la tendencia de los últimos tres años.

La reacción de Cervecera de Puerto Rico, establecida en Mayagüez, ha sido una campaña publicitaria que persigue desligar lo que hacen como marca de la situación económica actual, y apelan al apoyo de lo producido localmente y a la búsqueda de lograr metas.

“Entiendo que estamos poniendo nuestro granito de arena para un cambio de percepción del consumidor, encaminado a una actitud más positiva. Nuestra categoría es una robusta, donde hay muchas transacciones económicas detrás de ella. Contribuciones, establecimientos y empleos dependen de ella”, afirmó Bracero.

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