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carreteras

Realizan ajustes ante el cierre del Puente Atirantado

Comerciantes se preparan para el cambio a la ruta vehicular

NARANJITO — A una semana del cierre del Puente Atirantado, negocios, ciudadanos y el municipio realizan los últimos preparativos para lo que aseguran será un cambio significativo al estilo de vida en el llamado Pueblo de los Changos.

Es el caso en el restaurante Atirantado Bar & Grill, donde trabajan a todo vapor una campaña publicitaria —a través de carteles y medios sociales— para explicarle al público las rutas alternas que pueden tomar para llegar al negocio.

El establecimiento ubica a pasos de la gigantesca estructura, que será cerrada al tránsito vehicular a partir del próximo lunes, 30 de enero, para trabajos que incluyen la reparación de la losa del puente y de las vigas, la aplicación de un revestimiento protector, y el retensado y reparación del sistema de cables atirantados.

“Estamos cruzando los dedos para que resulte lo que estamos planificando, que incluye la promoción de las rutas por medio de rotulación desde Bayamón. Contamos con un artista gráfico y el apoyo de las oficinas de Turismo y Desarrollo Económico del municipio, que nos va a ayudar con la instalación”, explicó a EL VOCERO el administrador del restaurante, Pedro Santiago.

“La semana pasada el negocio estuvo lleno prácticamente todo el tiempo. Tuvimos gente de toda la Isla que nos decía que querían ver el puente antes de que empezaran los trabajos”, narró Santiago.

Adelantó que estarán integrando actualizaciones sobre el estado de la obra en la campaña informativa que impulsarán en redes sociales junto a ‘influencers’.

El administrador reconoció que su negocio se verá impactado por el cierre, principalmente durante las primeras semanas, en lo que las personas se ajustan al cambio.

Sin embargo, señaló que el restaurante opera principalmente los fines de semana, por lo que espera el golpe económico no sea grande.

El cierre del Puente Atirantado —que se extenderá por al menos seis meses— forzará a los ciudadanos a tomar una desviación de cerca de 3.6 millas por la carretera PR-167, que sin congestión puede completarse en unos 15 minutos.

El dueño del negocio, Carlos Sierra, se expresó esperanzado en que la estrategia que implementará y otras ayudas —como un acceso directo al restaurante por la PR-5— serán efectivas, además del uso del salón para actividades privadas.

“El negocio lleva seis años y medio aquí. La gente nos conoce y entiendo que llegan más por nuestro concepto y que la distancia para llegar no es un factor”, expresó el empresario, quien tiene empleados de Comerío, Bayamón, Guaynabo y Naranjito.

Por su parte, el administrador del restaurante subrayó que muchos naranjiteños se preparan para un cambio en el ajetreo diario, en especial las personas que trabajan en la zona metropolitana.

“Tengo amistades que, al tener hijos en colegios allá, en el área metropolitana —además de trabajar allá— se les va a dificultar mucho la ruta. En algunos casos el patrono no le pudo hacer ajustes en horario y demás, por lo que han presentado cartas de renuncia”, abundó Santiago.

Indicó que el restaurante ha recibido acercamientos para solicitud de trabajo, por parte de ciudadanos que no quieren o no van a poder lidiar con el tapón.

Impacto social

El alcalde de Naranjito, Orlando Ortiz Chevres, aceptó que el cierre tendrá “un impacto en nuestro estilo de vida” y que el efecto dependerá de cuán rápido el pueblo se pueda adaptar al cambio.

“En el aspecto social tocará todas las áreas y va a comprometer un poco el manejo de los casos de emergencias médicas, ya que los traslados en ambulancias hacia hospitales en la zona metro dependerán de cómo esté el tapón en la 167, en especial a las horas pico”, expuso el mandatario.

Ortiz Chevres anticipó que la población tardará al menos tres semanas en ajustarse a los tapones y encontrar rutas más efectivas. Agregó que tendrán que utilizar caminos rurales por los campos de Bayamón, o vías como las carreteras 164 y 165, en Toa Alta, que lleva al cruce de La Virgencita, para disminuir el tiempo que les toma ir y regresar de los trabajos.

“Nosotros tenemos un plan en conjunto con la Policía Municipal y Estatal para coordinar trabajos en las intersecciones más importantes y hemos estado en conversaciones con el alcalde de Bayamón, que será la jurisdicción a donde llevarán la mayoría de las desviaciones (de tránsito). Vamos a ayudar en puntos como Van Scoy, para que el tránsito pueda fluir sin problemas y la gente no trate de meterse todos a la vez en los semáforos”, informó el alcalde.

Sobre el estado de la carretera 167, Ortiz Chevres señaló que fue repavimentada recientemente y se implantaron medidas de mitigación para controlar los derrumbes.

Resaltó que dos negocios que “detenían constantemente el tránsito” cerraron, lo que entiende favorece a las personas que transitan por la ruta.

“En cuanto a los visitantes, la 167 es una ruta de campo que es algo que a la gente le gusta los fines de semana para cambiar de ambiente y pasear. Incluso hay una parada escénica donde puedes ver el puente”, aseveró el ejecutivo.

Aseguró que la administración municipal “no se quedará de brazos cruzados” y estará atenta a cualquier reclamo de los negocios del pueblo, en especial de los que integran la ruta gastronómica.

FUENTE: elvocero.com

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