ver más
Puerto Rico

Ya suma medio millón pago a jefes por contrato

Gobierno completa trío de secretarios de lujo: Pesquera, González Ortiz y Keleher son actualmente los tres jefes de agencia que cobran onerosos contratos por servicios profesionales.

Con la revelación del sueldo que recibirá Héctor Pesquera al frente del Departamento de Seguridad Pública, el Gobierno completó el trío de secretarios de lujo, jefes de agencias que operan como contratistas bajo acuerdos económicos pagados con fondos públicos que superan el medio millón dólares para un país que discute su deuda pública ante un juez de quiebra federal.

La administración de gobierno ha insistido en que la paga que devengarán Pesquera, quien fue superintendente de la Policía; Amílcar González Ortiz, director ejecutivo de la Autoridad de Edificios Públicos (AEP) y también asesor del Banco Gubernamental de Fomento (BGF); y Julia Keleher, secretaria del Departamento de Educación (DE) y a la vez asesora de reestructuración del sistema público, son una buena inversión, ya que estos cuentan con el conocimiento necesario para desempeñarse en los puestos asignados. También han indicado que estarían “ocupando dos o más sombreros por el precio de uno”.

Para el experto en administración pública Mario Negrón Portillo, la contratación de funcionarios a fuerza de jugosos contratos por servicios profesionales no es una buena práctica gubernamental porque trae la disyuntiva de “a quién le responde el funcionario: al pueblo o al que le firmó el contrato en AAFAF” y, sobre todo, por la crítica situación económica que experimenta el país. “Sin pasar juicio sobre los méritos de los funcionarios, yo no creo que sea una buena práctica de administración pública. Si tuvieras un país donde el dinero sale de los árboles, se puede justificar en algunos casos, pero en los momentos que está Puerto Rico no”, declaró Negrón Portillo. El excatedrático de la Universidad de Puerto Rico indicó, por ejemplo, que la contratación de Héctor Pesquera a razón de $248,500 al año, da la impresión de que el país no tiene a nadie más para ejercer el cargo. “En momentos como este, cuando no tienes ni para pagarles a los maestros, el gobernador debe preguntarse si hace sentido traerlo a administrar una sombrilla. Eso no es un buen ejercicio de administración pública.

Dejá tu comentario