Puerto Rico24 abril 2019

Rosselló retoma la controversia

Por las terapias de conversión y la libertad religiosa

El gobernador Ricardo Rosselló revivió dos controversias que parecían ya resueltas al anunciar la radicación de un proyecto de ley para prohibir las llamadas terapias de conversión y otro para adoptar guías sobre la denominada libertad religiosa.

De acuerdo con el primer ejecutivo, una de las medidas busca prohibir las terapias de conversión —realizadas con el fin de que las personas homosexuales cambien su orientación sexual— en los menores. Aunque los proyectos no estuvieron disponibles ayer tarde, un comunicado de prensa enviado por La Fortaleza indica que se prohibirá “a profesionales de la salud mental someter a un menor a terapias reparativas que sean contrarias a la voluntad del paciente o que supongan un atentado contra la dignidad humana”.

Pero en la conferencia de prensa se informó que la medida dejará la puerta abierta para las “intervenciones” que haga una iglesia en el tema.

“Están prohibidas a todos los menores de 18 años o menos. Estas terapias están prohibidas. Como es un proyecto de consenso, en ambos proyectos se habla tanto de aspectos de trato digno, cero discrimen, como de libertades religiosas que se van a proteger y, ante ello, se definen las terapias (de conversión)”, dijo Rosselló sobre el proyecto que no estuvo disponible para la prensa.

“Se establece una prohibición clara, pero reconociendo que hay derecho de libertad religiosa para pastorear”, agregó.

Héctor Albertorio Blondet, director ejecutivo de la Oficina del Tercer Sector y Base de Fe de La Fortaleza, defendió entonces que un líder religioso pueda hacer una “oración” por algún feligrés homosexual.

“La Asociación Americana de Psiquiatría ha identificado lo que es (terapia de conversión). No podemos seguir llamando las cosas que no son. Una oración que hace un pastor no es una terapia reparativa. Eso es una de las cosas que tenemos que aprender”, dijo. “El proyecto define lo que son las terapias de conversión, define a quién le aplican, que es a los sicólogos y siquiatras que ejercen y está todo en el proyecto para evitar eso, porque le llaman terapia de conversión a algo que no lo es”, sostuvo.

El gobernador aseguró que el proyecto de “libertad religiosa” sí permitiría a un empleado público negarse a dar un servicio, cobijado por una creencia religiosa. Bajo esta ley, explicó, los servidores públicos podrían discriminar siempre que medie una autorización previa por parte del patrono.

“Está todo definido. Las terapias de conversión establecidas y definidas están totalmente prohibidas. Lo que sí es que, en el espacio de la libertad religiosa y las decisiones que toman los seres humanos, se va a proteger la libertad religiosa de pastorear, dar consejo, entre otras cosas. Todo eso se protege”, dijo Rosselló.

Procuran igualar leyes

El senador novoprogresista Miguel Romero se encontraba en la conferencia de prensa. Como exsecretario del Departamento del Trabajo, enumeró las disposiciones federales y estatales que ya protegen las creencias religiosas de los empleados públicos.

Se le preguntó entonces cuál es la necesidad de aprobar legislación adicional, a lo que contestó que era necesario igualar las leyes de aquí con las de otros estados y territorios de Estados Unidos.

Rosselló anunció la radicación de estos proyectos en una conferencia de prensa en La Fortaleza. A su derecha estaban representantes de sectores conservadores y religiosos, como el sacerdote católico Carlos Pérez, el pastor Otoniel Font, Albertorio Blondet y la representante novoprogresista María Milagros Charbonier.

A la izquierda del gobernador estaban Romero, la presidenta del Consejo Asesor del gobernador en Asuntos Lgbtt, Johanne Vélez; y Cecilia La Luz, quien es parte del consejo asesor y portavoz de la comunidad Lgbtt en la Isla.

El primer ejecutivo ya había vetado un proyecto aprobado en la Legislatura que aseguraba dar paso a la libertad religiosa, mientras que la medida para prohibir las terapias de conversión se aprobó en el Senado, pero no así en la Cámara.

El proyecto original fue radicado por la senadora novoprogresista Zoé Laboy, quien no estuvo en la conferencia de prensa de ayer.

Con el proyecto de terapias de conversión, se discutió en la Legislatura otra medida para limitar el acceso al aborto. Rosselló dijo que no está en su agenda revisitar este tema.

“Estos dos son compromisos programáticos. En ningún momento en el Plan para Puerto Rico se estableció como compromiso ni limitar ni facilitar el aborto. Como bien saben, tomé la decisión de vetar ese proyecto por razones que ya he establecido”, puntualizó.

Fuente: elvocero.com

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