Salud 10 marzo 2021

Los adultos mayores acogen las iniciativas de vacunación contra el COVID-19

Aunque una mayoría desea vacunarse, algunas personas con reservas sobre el fármaco plantean factores religiosos y teorías sin base científica entre sus argumentos

La demanda por la vacuna contra el COVID-19 en Puerto Rico sigue siendo más alta que la cantidad disponible, al tiempo que es casi inexistente la resistencia que pueda haber en algún sector que no desee ser inoculado, aseguraron entidades y entrevistados.

“Después que oí todos los beneficios que había, decidí vacunarme. Esta pandemia, esto está bien feo. Yo tengo mi esposo encamado, tengo que cuidarlo también, tengo que protegerme yo y protegerlo a él”, relató Esther Rivera Resto, de 78 años, en declaraciones a El Nuevo Día luego de recibir la vacuna en el Centro Cultural Yolanda Guerrero en Guaynabo, donde la Coalición de Vacunación VOCES lideraba un evento como parte del llamado VacuTour, en coordinación con el Departamento de Salud. Allí se administraban este martes 700 segundas dosis y 200 primeras dosis.

Decenas de adultos mayores esperaban su turno esta tarde en el Centro Cultural, la mayoría para recibir su segunda dosis de la vacuna, como Ana Celia Rodríguez, de 65 años. La mujer sostuvo que nunca dudó en acudir a vacunarse. “Todo el tiempo me sentí segura”, apuntó. También envió un mensaje a quienes pudieran estar pensando si acuden o no a vacunarse. “No lo piensen dos veces, hay que pensar no solo en nosotros, sino en las otras personas”, aseveró, mientras era vacunada por la doctora Concepción Quiñones de Longo, voluntaria en las mesas de vacunación.

“Me siento privilegiada de poder yo contribuir vacunando a otras personas, especialmente personas de la tercera edad”, dijo a este medio la ex subsecretaria de Salud. “Para mí la vacunación siempre ha sido importante, hoy día más que nunca. De las personas que he visto aquí hoy, todo el mundo ha estado muy contento de poderse vacunar. Sé ve que la gente tiene el deseo de vacunarse”.

Hay una minoría, no obstante, que ha mostrado sus reservas. “El viernes pasado tuve la oportunidad de dialogar con una dama que no quería vacunarse, una muchacha joven, me tomó por sorpresa. Ella dice que es un factor religioso, pero cuando me siento a dialogar con ella no hay base científica para yo sostener su opinión”, contó Lilliam Rodríguez Capó, la principal oficial ejecutiva de VOCES, mientras reitaraba su llamado a las personas a vacunarse en beneficio del colectivo. “No nos vacunamos solo por nosotros”, manifestó.

El doctor Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, indicó por su parte que, si bien existe un movimiento antivacuna que va más allá del fármaco contra el coronavirus, “el movimiento no tiene la penetración en Puerto Rico que tiene en Estados Unidos”. El argumento principal de estos grupos, dijo, son supuestos efectos secundarios.

“La realidad es que (la vacuna contra el COVID-19) ha demostrado ser ampliamente segura. La mayoría de la gente quiere vacunarse”, sostuvo Ramos, quien también relató que personas le han planteado que no se vacunarán con argumentos basados en “teorías de conspiración”.

Alguien me dijo, ‘estas vacunas están diseñadas para que todo el mundo se enferme y se muera y por eso vacunaron primero a los médicos y profesionales de la salud’, mirándome a la cara seriamente. Hay quien se cree esas cosas”, contó el médico, al tiempo que reiteró la seguridad de las vacunas contra el COVID-19 e hizo un llamado a las personas a no creer ni compartir ese tipo de planteamientos.

El galeno manifestó que la poca resistencia que pueda haber a las vacunas contra el SARS-CoV-2 está más presente entre personas jóvenes que adultos mayores. La población mayor, dijo Ramos, mantiene vivo otros contextos de vacunación de forma masiva debido a otras enfermedades, como el polio y la viruela, y han desarrollado confianza.

“La mayoría de los adultos mayores vienen de la época de otras vacunas, vivieron el polio, la viruela, el sarampión. La gente que no ve esas enfermedades como algo teórico no tienen ningún problema en vacunarse”, planteó.

En los municipios a los que ha llegado el VacuTour la experiencia ha sido que una cantidad de personas mayor a las dosis disponibles desea vacunarse, sostuvieron líderes municipales.

El alcalde de Vega Baja, Marcos Cruz Molina, indicó que en el evento masivo recientemente en dicho municipio se vacunaron 913 personas, mientras el Colegio de Médicos Cirujanos había vacunado unos 80 encamados y el jueves la farmacia Walgreens vacunaría otros 500 individuos. Asimismo, un hospital apoyaba en la vacunación y unos tres laboratorios se preparaban para recibir dosis de vacuna y administrarlas.

Sin embargo, “la población mayor de 65 años o más de Vega Baja ocupa la posición número 15 en términos poblaciones en Puerto Rico. Todavía nos queda trabajo por realizar”, expresó Cruz Molina.

“En términos de personas que han expresado sus reservas, algunos son por razones religiosas”, dijo. Otros confían en que una inmunidad de rebaño -cuando alrededor del 80% de la población esté vacunada- les extendería protección. “Han sido los menos, son más los que peguntan cuándo les toca. Tengo en el municipio personas con enfermedades críticas que quieren vacunarse”, sostuvo.

Esa también ha sido la experiencia de la alcaldesa de Loíza, Julia Nazario Fuentes. Allí, más de 2,500 personas se han vacunado, mientras el municipio lidera la iniciativa de vacunación a encamados.

“Hoy terminó la primera ronda que fueron 225. Eso lo está haciendo el Municipio con enfermeros voluntarios de Loíza, la Guardia Nacional nos provee las vacunas y el custodio es un centro 330 de Loíza”, contó. Habrá una segunda ronda para vacunar a otros 150 encamados. “En Loíza todo el mundo se quiere vacunar”, afirmó la alcaldesa.

“Los encamados, cuando llegamos donde ellos no encuentran cómo agradecer, lloran, nos han dicho que creían que nunca íbamos a llegar”, relató Nazario Fuentes.

En Morovis, la alcaldesa Carmen Maldonado González catalogó como exitoso, “muy completo y organizado”, un evento de vacunación masiva la pasada semana como parte del VacuTour en el que se administraron cerca de 1,100 dosis.

“No hemos visto ninguna persona que haya mostrado resistencia a la vacunación”, aseguró Maldonado González. Por el contrario, dijo, “llegaban muchísimas personas a preguntar por qué no se comenzaba (la vacunación) con otros grupos de edades”.

Por orden administrativa, a menos que lo autorice Salud, la mayoría de las dosis actualmente son dirigidas a la población de adultos mayores de 65 años o más, aunque a partir del jueves la vacunación se extiende a mayores desde los 60 años con ciertas condiciones médicas. La alcaldesa indicó que se encuentra en conversaciones con Salud para agilizar un plan de vacunación a entre 250 y 300 encamados en el municipio.

Fuente: elnuevodia.com

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